El escritor mexicano Carlos Monsiváis visitó Guatemala para estar presente en la conferencia inaugural de la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua). Allí, Monsiváis, considerado una de las voces más reconocidas del panorama cultural hispánico, habló sobre su condición de ensayista regional, considerándose a sí mismo como un espectador y no como un referente.
¿Es cierto que usted vino a Guatemala en 1954 a una protesta?
En ese año se realizó una protesta por la invasión que protagonizó la CIA, y yo participé en el comité de la escuela preparatoria. Es la marcha que queda perpetuada por las imágenes de Diego Rivera y Frida Kahlo. No es una marcha muy grande, pero era lo que se podía hacer. En esos años la izquierda era absolutamente marginal; sin embargo consiguió desplazarse. La Guerra Fría era muy fuerte. No hubo defensa popular en México ante el golpe de Castillo Armas y la CIA. Pero quedó eso como una constancia. La consigna de la manifestación era Manos fuera de Guatemala.
¿Qué piensa de los referentes históricos y culturales que existen entre México y Guatemala?
Se han continuado. Chiapas y Guatemala son la misma región, por ejemplo. Los conflictos han sido muy inventados. Hubo una situación diplomática muy difícil cuando en el gobierno de Idígoras se ametralló a unos barcos pesqueros mexicanos. Y la respuesta en México fue nula. Entonces el Gobierno mandó unos estudiantes en una de las acciones más ridículas que yo recuerdo: a quitar el letrero de la Calle Guatemala como protesta por dicha acción. Esas cosas no pasaron de ser pintoresquismo triste. Lo real es que ha habido lazos profundos entre ambos países y es una desgracia lo que ocurre en la frontera mexicana de parte de la policía a los emigrantes.
¿Se considera un referente de la intelectualidad latinoamericana?
¿Quién, yo?
¿Sí, usted? ¿Es un referente o un observador?
Un observador sí, un referente no.
¿Pero alguien que no conoce la situación de nuestros países se puede acercar a su obra para conocernos?
Sí, pero no pretendan que yo me valore. Me queda fuera de mis posibilidades saber dónde estoy. En este momento estoy en la Feria del Libro de Guatemala, pero más allá de esa ubicación no podría saber de ninguna otra.
¿Alguna vez ha trabajado algún estudio sobre Guatemala?
Sobre Guatemala específicamente no. Sobre escritores guatemaltecos sí. Con frecuencia sobre Luis Cardoza y Aragón, Augusto Monterroso, desde luego, y sobre Enrique Goméz Carrillo. Tangencialmente sobre Rafael Arévalo Martínez, por El hombre que parecía un caballo. Y me interesa ahora José Batres Montúfar. Para mí son muy importantes.
LA FRASE
“Cuando oigo a un político no entiendo de qué está hablando, cuál es su tema. Dan ganas de pedir que sean tan amables de que les pongan subtítulos a los discursos. Es que no se entiende lo que dicen. Su peor enemigo no es el otro partido político; es la sintaxis. Van contra ella con una furia ejemplar”.
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